Cando llames al portero automático de tu casa y pregunten "¿Quién es?" no respondas "Soy yo". ¡Por supuesto que tú eres tú! ¿Quién ibas a ser, si no? Esa afirmación es siempre cierta, quienquiera que la diga. Por lo tanto, no le sirve a la persona en el piso para determinar quién es el que está en el portal. En todo caso, lo hará basándose en el tono de tu voz u otros aspectos ajenos al contenido proposicional de tu afirmación.
Deja de decir "Soy yo". Intenta comunicar algún pequeño dato fácilmente obtenible que pueda resultar marginalmente útil a la persona en el piso, como por ejemplo la hora, el tiempo que hace fuera, o si al venir has visto un gato.