El explorador de hipertexto no lee, no escucha, no ve televisión. El explorador de hipertexto navega en un vasto océano de información textual, sonora y visual, buscando sus propios caminos de conocimiento a medida que se adentra en niveles cada vez más profundos del libro absoluto.
(Muy Interesante, Especial Comunicación. Verano de 1990. 350 ptas.)
En el hipertexto, la información se organiza de la misma forma como lo hace la mente humana. Y el sistema de recuperación funciona de manera muy parecida al cerebro cuando quiere acceder a los datos almacenados en la memoria: por asociaciones de ideas y por el contexto en que se producen. [...] Sólo que en el hipertexto, en lugar de un desencadenante neuroquímico, como ocurre con los mecanismos de la memoria, utilizamos una herramienta electrónica: el ratón o la pantalla táctil.
(íbid.)
Para explicar estos conceptos, se usa como analogía el libro poliédrico. Imaginemos un libro en forma de cubo que se pueda abrir por cualquiera de sus seis caras. Cada una de ellas representa el comienzo de un camino distinto para recorrer el contenido de todo el libro. Se empiece por donde se empiece, al final hemos alcanzado toda la información, aunque por caminos diferentes. Los jóvenes lectores de novelas interactivas tal vez estén más preparados para comprenderlo. En el hipertexto, cada portadda del libro poliédrico -que no hace falta que tenga únicamente seis caras- simboliza un bucle de presentación a partir del cual parten, hacia dentro, decenas, centenares o miles de otros bucles interconectados. Y por ellos navega el lector-explorador.
(íbid.)
En el horizonte: la megapedia universal que reúna los archivos históricos de toda la humanidad. [...] Cualquier ciudadano, desde su propia casa, tendrá la oportunidad de conectar su terminal doméstico al gran conocedor, un superodenador central con billones y billones de fichas-bucle.
(íbid.)
Suena excitante, casi como un salto a un estado superior de conciencia. (Supongo que no se estará hablando de una simple evolución de las referencias, índices, y notas a pie de página de toda la vida, ¿no? Eso sería tan prosaico....)
Las "novelas interactivas" que leen los jóvenes supongo que serán aquellas de "elige tu propia aventura". Ah, tiempos...
Aprovecho para mencionar el excelente blog Paleo-Future, dedicado a cartografiar cómo era antes el porvenir.
No comments:
Post a Comment