Monday, November 13, 2006

Bad Ronald

Bad Ronald es una película para televisión de los años setenta, basada en la novela homónima de Jack Vance.

Ronald Wilby es un adolescente inadaptado con cierto talento artístico y una imaginativa vida interior, que vive con su superprotectora madre divorciada. Tras matar accidentalmente a una chica que se burlaba de él, Ronald corre a su casa sin saber qué hacer. La madre, que no quiere separarse de Ronald bajo ningún concepto, propone un curioso plan: esconderle en una habitación secreta de la casa, y fingir ante la policía que se ha escapado.

El plan parece funcionar, pero Ronald, en su aislamiento, va perdiendo su ya de antemano tenue anclaje en el mundo real. Fantasea con un reino imaginario llamado Atranta, identificándose con su noble gobernante el príncipe Norbert. Poco a poco va llenando la paredes de su escondite con dibujos, plasmación de sus fantasías.

La situación se complica cuando la madre fallece durante una operación quirúrgica. Poco después la casa es vendida a una familia con tres hermosas hijas, con Ronald todavía dentro, ya completamente loco. Espía a la familia a través de agujeros en las paredes. Roba comida del frigorífico cuando no hay nadie mirando. Lee el diario de una de las hijas, y la toma por la princesa Vancetta, prometida del príncipe Norbert. Por la casa ronda un fantasma que no está muerto...

El personaje protagonista recuerda un poco al Norman Bates de Psicosis: vouyerismo, fijación con la madre... También a un personaje real: Henry Darger. Y alguna que otra semejanza tiene con Don Quijote de la Mancha: una fantasía hiperactiva, la tendencia asignar identidades imaginarias al objeto amoroso...

A primera vista, y sin haber leído la novela original (hoy prácticamente inencontrable), la historia parece estar un tanto alejada de las típicas de Vance, un autor que normalmente trabaja dentro de los géneros de ciencia ficción y fantasía. Sin embargo, su marca es clara: muchos personajes vanceanos (sobre todo los antagonistas) son estetas o artistas frustrados poseedores de una rica vida interior, llevada a veces hasta extremos casi solipsistas. El Howard Alan Treesong de El Libro de los Sueños es una especie de Ronald Wilby cienciaficcionístico.

¿Con qué propósito escribiría Vance esta historia? Además de para ganarse el pan, claro. ¿Es acaso Bad Ronald una sátira de sus propios lectores? Posiblemente:

... I detest the field [science fiction]. I don't like the people in it. Not the writers, but the fans. The young fans and some of their adolescent attitudes of going to conventions in funny clothes and being Star Trek-ians and getting all these strange societies up. I think I don't want to be associated with those people.
De hecho, esta humilde, efectiva, y sumamente disfrutable película resulta profética en su retrato del friki inadaptado, sexualmente inelegible, que se retrae del mundo real para refugiarse en la fantasía. ¿Cuantos Ronald Wilby habrá escondidos físicamente en sus habitaciones, y escondidos mentalmente en una galaxia muy lejana, la Tierra Media, o en un videojuego? Los japoneses incluso tienen una palabra para este fenómeno: Hikikomori.

Sin embargo, sospecho que la historia es también, hasta cierto punto, autobiográfica. Vance ha mencionado en entrevistas que de niño era bastante introvertido, a la vez que un lector ávido y omnívoro. El peligro de perderse en un mundo de fantasía no le debió ser extraño. Gene Wolfe afirma que su novela Paz, protagonizada por un asesino, es "más autobiográfica de lo que la gente cree". ¿Podría suceder lo mismo con Bad Ronald?

Fragmentos de la película pueden verse aquí, aquí, y aquí. ¡Gracias, YouTube!

1 comment:

Yoh said...

Como la loca, otra inadaptada.
Shhhhhhh, que no se entere